Los factores claves para comprender el nuevo sistema de Cobro Digital (CoDi)

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Banco de México, con apoyo de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ha desarrollado un sistema de pagos que funciona a través de teléfonos inteligentes y códigos QR. El proyecto fue presentado por el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, el 8 de enero de 2019 como parte de las “Acciones para Impulsar el Sistema Financiero”. El nuevo sistema de pagos es conocido como “Cobro Digital” o CoDi, el cual forma parte del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI). Las ventajas de este programa es que opera las 24 horas del día, todos los días del año, realiza las transacciones de manera inmediata, está abierto para todos los usuarios y abarca transacciones por cualquier valor. Este programa representa una oportunidad única para incorporar al sistema financiero a la sociedad mexicana que históricamente ha desconfiado de instituciones financieras.

Según datos recopilados por la Comisión Nacional de la Banca y de Valores (CNBV) mediante la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera de 2018, sólo el 28.5% de la población adulta participa en el sector financiero. Esto muestra el área de oportunidad inmenso que existe para atraer nuevos recursos al sistema financiero. Por otro lado, de acuerdo a la misma encuesta, el 78.6% de la población cuenta con teléfono celular con conexión a internet. Lo más importante de este dato es la tendencia, ya que ha aumentado 19% el número de usuarios desde 2015. Otro punto importante es, de la población que cuenta con acceso a internet, el 90% lo utiliza a través de teléfonos inteligentes (datos del INEGI en la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares de 2018).  Por lo tanto, no sorprende la decisión de Banxico al buscar opciones y programas más accesibles para la población, aprovechando el avance tecnológico como herramienta para la inclusión financiera.

Otra problemática que busca afrontar esta iniciativa es el excesivo uso de efectivo en las transacciones diarias en el país. Según datos de Banxico en la “Provisión de Efectivo” publicada en agosto de 2018, el 70% de las transacciones en el país se realizan en efectivo. También, según datos de la Asociación de Bancos de México (ABM), durante 2018 el 95% de la población utilizó de manera regular este método de pago.

Además de buscar volver más robusto el sistema financiero, el programa busca aumentar la base tributaria del país. El INEGI reportó en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del último trimestre de 2018, el 56.63% de la población económicamente activa se encuentra en la informalidad.  Al utilizar los dispositivos móviles como medio de pago, aumentar la velocidad de las transacciones y disminuir las comisiones que tienen que pagar los pequeños empresarios en el país, se intenta incentivarlos para pasar a la economía formal. Lo que representaría mayores ingresos tributarios para financiar los múltiples proyectos que busca consolidar la administración gubernamental actual.

Un problema que debe trabajar el sistema financiero para poder implementar este programa de manera efectiva es la necesidad de infraestructura para redes móviles y conexión a internet en regiones remotas. La brecha regional en acceso a internet es considerable, ya que el acceso a internet en zonas urbanas es de 73.1% y en zonas rurales es de 40.6%, según datos del INEGI. Esto puede ocasionar problemas para el sistema en zonas rurales, ya que la plataforma depende del acceso a internet. Un dato alentador es que en México la velocidad de las redes móviles es superior a las redes WIFI, donde la diferencia entre ambas redes es de 1.5 Mbps, una de las mayores a nivel mundial según el estudio “El estado del WiFi contra la experiencia de las redes móviles ante la llegada del 5G” realizado por OpenSignal en 2018. El mismo estudio reporta que esto se debe al bajo costo de instalación de las redes móviles a diferencia de la implementación de cableado óptico para las redes WIFI, ya que el territorio mexicano cuenta con una topografía diversa y una gran extensión territorial. Una opción para este problema sería realizar alianzas estratégicas con empresas telefónicas para mejorar las redes móviles en el país, a través de incentivos fiscales o acceso a crédito gubernamental.

El primero de abril dio inicio la primera fase del programa piloto, en la cual participan únicamente los seis bancos más importantes del país. A partir de septiembre de este año será obligatorio para todos los bancos con más de 3,000 cuentahabientes tener disponible la plataforma para todos sus usuarios. Esto podría ser un parteaguas tanto para el sistema financiero, como para el desarrollo de infraestructura a nivel nacional, lo que a largo plazo podría ocasionar beneficios para toda la economía mexicana.

Elaborado por Javier Gómez